Thursday, 27 August 2009

Reality mode Off.

Hoy estaba sentada en la hora de computacion, sola, aislada por unos momentos de todo y de todos. Me senté al lado de un ventanal entreabierto, y me quedé mirando hacia afuera, podría decir que estaba fuera de mí. Por unos instantes sentí estar completamente en otro lugar, estaba ajena a todo lo que me rodeaba. Los rayos del sol traspasaban la ventana y me daban en el rostro, dandome una sensación de calidez interna, mientras que el viento me soplaba suavemente, desparramándome mis pelos parados como un león, mas de lo que estan usualmente. Pero era una sensacion agradable, una tranquilidad inmensa me invadió el cuerpo por unos segundos. No escuchaba nada mas que el sonido de los arboles al moverse. Paz. Hojas comienzan a caer lentamente hacia el suelo, mientras que las sigo con la mirada. De repente, mis ojos se encuentran con una flor. La observo como si de ella fuesen a salir criaturas extrañas, me atrae y no sé bien por qué. Bleh. El ruido de una bocina. Una distracción, y estoy de vuelta en la 'realidad'. Me dispongo a ver los autos pasar, una y otra vez, contándolos de forma automática. Una sensacion horrible comienza a revolver mi estómago, y me dan ganas de llorar. Recuerdo que la vida continúa, que lo que me sucede o alguna vez me sucedió, pasa. Pasa como todas las cosas. Pero mientras pasa, la vida a mi alrededor sigue, mi sufrimiento es solo mío y a veces parece ser insignificante cuando veo que las cosas continuan... y así es como debe ser.
Pero de repente veo sonrisas, alegría. Me río sola al darme cuenta lo tonta que me siento, como contrasta lo de mi alrededor conmigo misma. No es la primera vez que me pasa, y sinceramente sé que no es la última. Toca el tibre para el cambio de hora, y es como si me hubiesen dado una sacudida en todo el cuerpo, una descarga eléctrica: En menos de un segundo una felicidad intensa invade cada extremidad mía al darme cuenta que, si bien hay cosas que desearía que no hayan ocurrido, tengo personas que adoro infinitamente, que sanan cada herida y hacen que momentos como el que acababa de pasar, se desvanezcan por completo.

Sunday, 2 August 2009

Cease to exist


La Nada

"Me desperté en la noche y mi lenguaje había desaparecido

ni rastro del lenguaje, ni escritura ni alfabeto

ni símbolo ni palabra en ninguna lengua

y yo sentía un miedo exacerbado, como el terror quizá

de un hombre colgado de la copa de un árbol a gran distancia del suelo

un náufrago en un banco de arena cercado por la marea

un piloto cuyo paracaídas no se abre

o el miedo de una piedra en un pozo sin fondo

y el susto no tenía voz ni letras ni sonido

era inexpresable ah, qué inexpresable era

y yo estaba solo en la oscuridad

un no yo en la penumbra que todo lo invade

sin ningún asidero ni punto en que apoyarme

todo despojado de todo

y el sonido era mudo y sin voz

y yo no era nadie, no era nada

sin siquiera una horca de la que agarrarme

sin un gancho del que agarrarme

y ya no sabía quién ni qué era yo

y yo dejaba de existir."

¿Morimos si perdemos el lenguaje? El lenguaje es aquella herramienta con la que nos podemos comunicar, entender, y expresarnos. Considero que si yo perdiese el lenguaje, como dice el poema, sentiría ‘miedo’, ‘angustia’, y ‘desesperación’, entre otras cosas. Una especie de vacío dentro mío. A la misma vez, si perdiese el lenguaje, todas las cosas que podría llegar a sentir y que fueron mencionadas anteriormente, no sabría qué son,  ya que no conocería el significado de la palabra ‘miedo’ ni ‘angustia’, ergo, no sabría qué es lo que estaría sintiendo, la ‘desesperación’ no podría existir.  Y ya no sabía quién ni qué era yo y yo dejaba de existir”. Lo que quiere decir esta frase para mí, es que para poder existir, reconocernos como seres con la capacidad de razonar y pensar, es necesario que tengamos  un conocimiento previo, y para esto es necesario el lenguaje. Si el lenguaje se nos es quitado, no nos podríamos constituir como seres humanos, ya que nuestro conocimiento acerca del mundo y de nosotros mismos sería completamente nulo, mentalmente dejaríamos de existir. Como bien dice la frase: ‘pienso luego existo; soy porque pienso’.